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El Consell de Cultura pide una oficina contra el maltrato de animales en la caza, festejos y corridas

Crear una oficina ciudadana para denunciar el maltrato a animales de compañía, a los destinados a consumo o experimentación y a los de caza y festejos populares, entre otros muchos casos. Esa es la propuesta que ayer aprobó trasladar a Presidencia el pleno del Consell Valencià de Cultura (CVC), después de hacerse eco de las lamentables situaciones de maltrato que sufren muchas especies, tanto en el ámbito doméstico, como en algunos centros de recogida o en las calles donde se desarrollan festejos, donde los toros son las víctimas.

El pleno presidido por Santiago Grisolía acordó proponer a la Generalitat la creación de este organismo -para atender las peticiones de auxilio, en caso de abandono y maltrato de los animales- y también de un teléfono de atención ciudadana donde denunciar los casos.

El CVC propuso que en esta oficina de denuncia de maltratos de animales se informe de las protectoras existentes en la Comunitat o de los pasos a dar cuando se encuentran un animal herido o abandonado.

En el informe aprobado ayer -elaborado por una comisión presidida por la consellera Elena Negueroles- se define como buena la actual normativa sobre protección de animales de la Generalitat, pero se remarca como principal carencia el hecho de que "sólo se refiere a los animales de compañía". En este estudio, además, se ha incluido una tipificación de los maltratos a los animales y los resume en cuatro grupos.

Tipificación de maltratos
El primer maltrato hace referencia a los animales de compañía, por agresiones directas (peleas de perros o palizas) como indirectas (abandono o confinamiento). "Quizá el abandono es el más cruel de los maltratos", matizó Vicente Muñoz. En segundo lugar, cita el maltrato a los animales destinados al consumo o los apreciados por su piel o por el trabajo que desempeñan. Un tercero es el que se aplica a las especies de laboratorio y un cuarto, "es la crueldad que utiliza la tradición como pretexto en la caza, tiro de pichón o en festejos protagonizados por animales".

El consejo consultivo también apuntó la necesidad de crear un Consejo de Protección y Bienestar Animal "con la participación de las asociaciones protectoras, que controlase el cumplimiento de las leyes por parte de los ayuntamientos, en quienes recae la competencia de velar por los animales abandonados".

En este sentido, el informe detalla que hacen falta más centros autorizados de recogida de animales. "Por citar un ejemplo, de los 135 municipios de Castellón, sólo 21 tienen servicio para la recogida de perros abandonados y, todos, a través de empresas privadas". Un dato escalofriante es que en esa provincia, "sólo uno de cada diez animales ingresados en el servicio de recogida se devuelve al propietario, otro es adoptado y ocho sacrificados".

[ Las Provincias, 28 de noviembre de 2007 ]

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